ENTRE ALMENDROS EN FLOR
Entre los almendros florecidos, el ganado bravo de Lucas avanza con una calma antigua, como si conociera que la primavera está a punto de llegar. Las ramas, cubiertas de pétalos blancos y rosados, componen un obra pictórica de ensueño. Sus sombras se alargan sobre la hierba verde, salpicada de flores caídas, mientras el viento sacude levemente las copas en flor. Nada parece perturbar la escena: ni el zumbido lejano de las abejas ni el sonido de los cencerros sobre el campo. Es un instante único, donde la arrogancia del ganado bravo y la delicadeza de los almendros, conviven en una armonía inesperada, recordándonos que la naturaleza sabe mezclar lo indómito y lo frágil en un mismo paisaje.